Historia

 

 

Willy Diggelmann bioWilly Diggelmann nace y crece en Suiza, país formado por regiones de habla alemana, francesa e italiana. Esta particularidad parece trazar  camino que precedería a los éxitos del Chef.

El Chef Willy comienza su carrera como aprendiz de cocina en Zürich, requisito este indispensable para su admisión en L´école Hôtelière de Lausanne en donde realiza sus estudios superiores y termina su carrera culinaria.

Como una premonición, él y su amigo de infancia Peter pintaron el cuarto en Zürich, ocupando toda la pared un paisaje tropical con palmeras y playa incluida; era la única habitación en Suiza con vista al mar.

De Suiza a Panamá hay una gran distancia y varias diferencias. La pregunta fue cómo se unieron estos paises en la historia del chef Willy. La respuesta no pudo ser menos original,

“conocí a una panameña en Suiza y me convenció para venir a este país”.  Mientras comenta esto, sus ojos brillan delatando sin palabras que el motivo único y principal fue el amor.

La travesía se inició en el año 1976 en un barco bananero desde Hamburgo hasta el Golfo de Urabá, de allí en avioneta a Medellín y luego en avión hasta Panamá. El recuerdo de esta travesía es el de un mareo constante.

Una vez en suelo tropical, fascinado por las abundancias de nuestra tierra y nuestros mares, compra embarcaciones y se dedica a la pesca artesanal.

Disfrutando la experiencia de la pesca, conociendo mas nuestro país, quiso compartir con otros extranjeros lo que iba descubriendo y se convirtió en uno de los pioneros de la promoción del “Turismo Ecológico”. Sus amigos pronto comenzaron a llamarle “Jungle Willy”.

Comenzó cocinando para turistas las delicias que encontraba en la selva, combinadas con su creatividad. Su arte fue conociéndose en la comunidad y pronto recibió sus primeros contratos de Servicio de Banquetes, solicitado por banqueros para sus eventos especiales.

Sus cliente y amigos le pronostican éxito y le animan a que una vez más se arriesgue comenzando una nueva aventura. En 1983 abre, con su esposa Chavita, su primer restaurante: Rincón Suizo, ubicado en la Vía Argentina, frente al parque Andrés Bello.

Inicia con una cocina limitada en tamaño y en equipo, con solamente siete mesitas y un bar de dos sillas. Ambientado con elementos tradicionales suizos como son: el mobiliario de madera rústica, las cortinas y manteles de cuadritos rojo y blanco. De allí el nombre: “Rincón Suizo”.

Es el único Restaurante Suizo en Panamá. Pequeño, íntimo, acogedor, especial; así es el Rincón Suizo; con especialidades suizas y alemanas tales como el auténtico y delicioso Raclette, Bratwurst, Wienerschnitzel, Gulasch, Zürcher Geschnätzeltes, Sauerkraut, Fondue de Queso…, especialidades que siguen deleitando a sus clientes en la actualidad.

En 1985 expande su actividad abriendo un nuevo restaurante, esta vez con especialidad en comida francesa y mariscos. Lo unica en la calle Eusebio A. Morales, a pocas cuadras de distancia del Rincón Suizo, para poder cocinar personalmente a sus clientes en ambos restaurantes.

La comunidad gourmet reconoce al “Restaurante 1985″ con su ambientación y menú francés (Carpaccio, Foie gras, Caracoles, Ensalada de Atún con Mango, Langostinos Danieli, Quiche de espinacas, Filete Morilles…), como uno de los restaurantes mas distinguidos de Panamá, por sus exquisitos y exclusivos platos, delicado ambiente con detalles originales, tales como flores frescas, preciosas orquídeas, bellas antigüedades, románticas luces tenues, haciendo de este restaurante el lugar ideal para celebraciones íntimas, familiares o de negocios.

Durante el receso económico de 1988, Willy decide hacer un anexo en el restaurante 1985 y trasladar su Rincón Suizo. A partir de este momento se convierte en: Un Chef con dos restaurantes bajo el mismo techo.

En marzo de 1995, después de desmontar su “Rinconcito Suizo” en Expocomer ´95, acogela idea que le ofrece el Hotel Las Vegas, de hacer una cafetería y la convierte en lo que es hoy el Caffé Pomodoro Spaghetteria, un restaurante Italiano ambientado bajo un frondoso jardín interior, que atrae a artistas, bohemios, jóvenes, celebridades, amigos, y turistas recurrentes.

Con una buena atención, El Pomodoro cuenta con una amplia carta para satisfacer hasta a los más exigentes en cuanto a comida Italiana se refiere; y para aquellos que prefieren comer en casa, ofrece el servicio de comida para llevar. Todo para quienes quieren disfrutar en un ambiente informal la opción de: “120 maneras de comer pasta” en una perfecta combinación con un buen vino. Atendiendo en sus restaurantes a banqueros, comerciantes, diplomáticos y viajeros, el Chef Willy ha tomado renombre internacional.

Willy no cesa en su empeño, y como consecuencia lógica de su incuestionada pasión por los buenos vinos, en el año 2000, orgulloso y con placer, crea The Wine Bar, contiguo al Caffé Pomodoro, en la planta baja del Hotel las Las Vegas.

En este nuevo establecimiento, dedicado al mundo del vino, se pueden degustar una gran variedad de vinos de todo el mundo, ya sea por copa o por botella, en un ambiente rústico y acompañado por una excelente música en vivo.

Habitualmente se realizan aquí diversas actividades relacionadas con el mundo del vino, incluídas algunas del VinoClub de Panamá.